Sociales

—"Que tengamos una vida maravillosa"— no es solo un deseo, sino la consecuencia natural de vivir esta verdad. Una vida maravillosa no se mide por lo acumulado, sino por lo compartido; no por lo retenido, sino por lo entregado.
Lo que damos vuelve, pero no como mera transacción, sino como resonancia que conforma el tejido social.
Al dar, nos volvemos seres más amplios, más conectados, más auténticamente humanos. Nos damos a nosotros mismos, en el mejor sentido posible.
Como escribió Khalil Gibran: "Das poco cuando das de tus posesiones. Es cuando das de ti mismo que das de verdad".
El amor no es un sentimiento para ser controlado, sino una fuerza transformadora y divina en la que debemos sumergirnos. La verdadera relación amorosa implica entrega, vulnerabilidad aceptada, gratitud constante y una conciencia de ser parte de un todo mayor ("el corazón de Dios"). Es un camino de realización que se vive en lo cotidiano, con sus éxtasis y sus heridas.
APETRAPINC, LES DESEA UN PRÓSPERO AÑO NUEVO – 2026.-